¡Pipas que huelen bien!

Rápidamente surge un problema con las tuberías, e incluso con una higiene impecable, nadie está a salvo de un día enfrentarse a ascensores nauseabundos en el baño, la cocina o el lavadero. Sin embargo, salvo que exista un problema estructural importante, suele ser fácil superarlo y adoptar hábitos sencillos para evitar su regreso.

Posibles causas de los malos olores.

Los malos olores en el baño o la cocina suelen deberse a la acumulación de desechos orgánicos en el sifón. Los residuos de alimentos o la mezcla de cabello y jabón pueden, de hecho, formar obstrucciones en las tuberías. Este residuo impide la evacuación del agua e impide que el sifón cumpla adecuadamente su función de barrera contra los olores.

¿Cómo desatascar un sifón?

La solución es ante todo mecánica. Es aconsejable desmontar el sifón, a veces descubierto, a veces escondido detrás de una trampilla o un mueble fregadero. Recoger las impurezas que lo obstruyen, preferiblemente colocando un balde o palangana debajo del sifón para evitar cualquier flujo de agua. A continuación, vuelva a montar la pieza y deje correr el agua para comprobar que todo funciona bien, que no hay fugas y que se ha vuelto a colocar el sifón.

Granos de café, muy útiles para evitar malos olores.

Buenos hábitos para tomar

Para evitar que aparezcan malos olores es fundamental prevenir la aparición de tapones. Puede instalar un filtro o un tapón de malla en el fondo del lavabo o ducha y limpiarlo periódicamente de las impurezas que se hayan asentado allí. También puedes optar por una rutina de limpieza por sifón: al desarmarlo y vaciarlo con frecuencia, evitarás que se produzca el problema. Otro gesto sencillo a adoptar es la limpieza y desinfección de las tuberías lo que evitará el desarrollo de moho y bacterias, que también son fuentes de malos olores.

Soluciones “químicas”

Para desatascar las tuberías y pelar las paredes de las tuberías, existen productos específicos. Estos “desbloqueadores” disuelven las impurezas que obstruyen el sifón (jabón, grasa) y liberan eficazmente las tuberías. A base de sosa cáustica, ácido sulfúrico o clorhídrico, sin embargo, son tóxicos, nocivos para el medio ambiente y potencialmente peligrosos. También es aconsejable llevar guantes, o incluso mascarilla, al utilizarlos, y no se recomienda su uso en habitaciones mal ventiladas.

¿Has pensado en limón?

Existen soluciones naturales.

Afortunadamente, existen algunas recetas de la bisabuela para limpiar tus tuberías. Basado en ingredientes naturales comunes y económicos, también son mucho más amigables con el medio ambiente. – Los vinagre blanco por ejemplo, hace milagros: desincrusta las tuberías y las limpia destruyendo las bacterias y hongos que se asientan en la piedra caliza. Simplemente vierta un vaso en el fregadero o fregadero y déjelo reposar durante unos minutos. Luego, simplemente deje correr agua caliente para eliminar los residuos. – Otro consejo si usas cafetera: recoge el granos de café una vez a la semana y colóquelo en el conducto de escape para limpiarlo. Abrasivo, pelará las tuberías durante su paso al hacer correr el agua.

¡El bicarbonato de sodio es mágico!

– Nuestras abuelas usaban el bicarbonato de sodio para todo, y el mantenimiento de las tuberías no es una excepción. Desinfectante y abrasivo, todo lo que necesita hacer es verter medio vaso en la salida, luego dejar correr agua caliente para limpiar los conductos. – Los ceniza de soda que puedes encontrar en algunas farmacias o supermercados son igual de efectivos. Siga las instrucciones del paquete y cumpla con el tiempo de rodaje para obtener buenos resultados. Incluso puedes combinar estos ingredientes naturales para optimizar su efectividad, y así mezclar vinagre y bicarbonato de sodio. El agua hirviendo vertida en el conducto completará la limpieza de los desechos. Asimismo, se puede añadir sal gruesa a la preparación para obtener una solución aún más abrasiva. Depende de usted ver qué solución le conviene más, y el objetivo es ceñirse a ella para obtener resultados duraderos. Si a pesar de sus esfuerzos persisten los malos olores, no dude en llamar a un plomero que pueda resolver cualquier disfunción estructural más profunda.