Jardinería en julio: Plantación, plantones, flores y cuchara – Calendario de jardinería

Las anuales están ahora en plena floración. Antes de irse de vacaciones, considere colocar mantillo y comprar sistemas de riego automático que le evitarán encontrar su huerto marchito a su regreso.

El proverbio del momento

Si hubiera cerezas durante todo el año, los médicos solo usarían camisetas.

Los trabajos

En el jardín ornamental

– Haga funcionar el escarificador con regularidad en el césped. Riegue este último todas las noches si está seco. Se debe cortar el césped cada semana con regularidad. – Divida el iris, la peonía y los nenúfares en el estanque ornamental. – Terminar de sacar los bulbos de resorte que se han puesto completamente amarillos. Retire cualquier residuo terroso adherido y guárdelo en el sótano sobre un lecho de arena. – Siembre plantas bienales como nomeolvides o pensamientos a partir de mediados de julio, directamente en el suelo. – A su vez, siembra las plantas perennes en el vivero o en un rincón del jardín donde puedas instalar un marco para protegerlas del invierno. – Retire regularmente todas las flores marchitas de las macetas. Esto aumentará su tiempo de floración. – Realizar un aporte de abono líquido una vez a la semana para las anuales en macetas o contenedores y cada quince días en el jardín. Tenga en cuenta que el fertilizante siempre debe aplicarse sobre suelo húmedo. – Extienda los gránulos para proteger las flores y las plantas vegetales de los gasterópodos. – Añadir un abono completo a las rosas para facilitar el aumento de su floración en septiembre. – Compruebe que las ataduras de los arbustos en espaldera y las plantas trepadoras no estrangulan las ramitas en crecimiento. – Coloque una cortina transparente entre el acristalamiento y las plantas de interior para protegerlas de los rayos ultravioleta demasiado violentos. – Aprovecha el sol para sacar los cactus al jardín.

En el huerto

– Retirar las yemas de los tomates, dejando solo tres o incluso cuatro racimos de flores por tallo principal y eliminando todas las ramas secundarias innecesarias. – Realizar un aporte de abono básico rico en potasa a las cucurbitáceas, melones y otras frutas de la huerta como tomates o berenjenas. – Como hará mucho calor y muy seco, cubra el suelo con mantillo para retener su humedad y ahorrar agua. – Coloque plantas de repollo, coliflor, puerro y lechuga de otoño en el suelo. – Cosecha los ajos, las cebollas y las chalotas. Déjelos secar en el lugar durante 24 horas a la sombra para eliminar su residuo terroso. – Cortar los tallos de los frijoles: esto te ahorrará algo de riego. – Elimina el gusano de la col tratando a este último. Haz lo mismo con las zanahorias, los nabos y los puerros. – Retirar las ramas marchitas de las frambuesas nacientes. – Evitar la propagación de enfermedades virales en plantas de fresa eliminando plantas de más de tres años.

En el huerto

– Trate los arbustos frutales pequeños para el mildiú polvoriento y elimine aquellos con marcas de enfermedades virales como hojas deformadas muy oscuras que generalmente van acompañadas de casi ninguna fructificación. – Realizar el segundo pellizco de la vid. Trate este último contra el mildiú velloso y el mildiú polvoriento con la mezcla de Burdeos. – Si es necesario, apuntalar las ramas de los árboles jóvenes cargados de frutos que puedan romperse con el peso de estos últimos. – En el sur, regar abundantemente los olivos y los cítricos.

En el balcón

– Puede sembrar perejil, rábanos, malvas en julio en macetas lo suficientemente profundas para que las plantas se desarrollen armoniosamente. – Quite regularmente todas las flores descoloridas. Esto aumentará el tiempo de floración de las anuales. – Realizar un aporte de abono líquido una vez a la semana para las anuales en macetas o contenedores. Tenga en cuenta que el fertilizante siempre debe aplicarse en suelo húmedo. Idealmente, use un fertilizante para diluir en el agua de riego. – Recuerde proporcionar, durante sus vacaciones, un sistema de riego automático para las plantas de la casa y las macetas. Por Martine Rigaudie