Las plantas con aromas, funcionan perfectamente para ambientar tu hogar y decorarlo, su agradable olor convierte cualquier lugar en un espacio de relajación y armonía. Además, también son excelentes agentes medicinales, para esto debes conocer cómo secar lavanda y las diferentes formas de hacerlo. En este artículo te explicamos los métodos y todo lo que debes saber, no esperes más continúa leyendo.

como-secar lavanda

¿Cómo secar lavanda, la planta aromática que todos desean?

La lavanda es una de las plantas aromáticas más conocida en todo el mundo, sus características y bellas flores de color lila o morado contienen diferentes propiedades, que la convierten en un excelente agente natural para usar en tratamientos medicinales. Hasta el momento se tiene conocimiento de 40 variedades de ella, también es muy utilizada en la elaboración de aceites esenciales.

Si deseas aprovechar de sus beneficios medicinales lo primero que debes hacer es secarla, pero ¿Cómo secar lavanda? Existen varios métodos que funcionan perfectamente para llevar a cabo este proceso. A continuación, te explicamos algunos de ellos:

¿Cómo secar lavanda en un cuarto oscuro?

Los pasos que debes seguir para completar este proceso son muy sencillos, presta mucha atención en cada uno de ellos para que obtengas excelentes resultados:

  1. Debes cosechar la planta antes de que sus flores aparezcan, o por lo menos sin que lo hagan completamente. Córtala por su base, justo en el momento que los pequeños capullos comiencen a abrir, así garantizas que la planta tenga su olor característico y su hermosa apariencia.
  2. Verifica cuáles son las flores que ya se encuentran en la etapa de maduración y córtalas, esto debe hacerse justo más arriba de sus hojas. Lo importante de este paso es que el tallo tenga un tamaño largo para el procedimiento.
  3. Organiza todas las flores de lavanda y colócalas juntas, una vez que ya las tengas en una especie de ramo, debes alinearlas para que ninguna quede más arriba de otra. Para ayudarte en este paso puedes utilizar una liga o goma a su alrededor.
  4. Lo importante es que los tallos queden muy pegados, pero ten cuidado, no tanto, porque pueden romperse. Debes encontrar un equilibrio.
  5. Selecciona la habitación oscura en donde vas a colocar tus plantas, esta es una de las mejores opciones para secarla, la ausencia de luz permite que mantengan su hermoso color aunque estén secas. Un ejemplo puede ser el garaje, un cuarto que no reciba mucha luz solar, etc.
  6. Debes colgarlas boca abajo, te puedes ayudar colocando un clavo en la pared y sostenerlas con la liga que anteriormente pusiste o utilizando una cuerda. La forma en la que lo hagas es de tu elección, lo importante es que se mantengan en esta posición.
  7. Lo último, es esperar entre 2 o 4 semanas para que se seque por completo la planta, te recomendamos chequearla frecuentemente para verificar que el proceso se esté generando. Incluso puedes pasar tus manos por las flores, y notar la diferencia de cuando estaba llena de vida, en este caso las flores secas irán cayendo.

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Secar la lavanda con el sol

Otra de las opciones que puedes utilizar para secar esta planta es con la luz solar, los pasos también son sencillos de seguir, solo debes asegurarte de no saltar ninguno de estos:

  1. Lo primero que debes hacer es cosechar la lavanda, esto debes hacerlo antes de que las flores comiencen a abrirse.
  2. Después debes cortar la planta justo en la base, intentando que el tallo quede largo.
  3. Coloca la planta encima de una tabla, preferiblemente de madera para secar la lavanda. Evita que sea en bandejas elaboradas con aluminio o metal, ya que suelen calentarse mucho, y en el caso del plástico posiblemente se derrita al recibir tanto calor.
  4. Ubica la lavanda en un lugar donde llegue directamente la luz solar, puedes escogerlo fuera de la casa mientras tengas acceso.
  5. Es un método que funciona rápidamente, la única desventaja es que por el calor las flores suelen perder su coloración morada, y las observas con una tonalidad mucho más pálida.
  6. Debes evaluar si la zona en donde vives es lluviosa o soleada, en caso de que llueva seguido lo mejor es colocarla en un espacio dentro de tu casa en el cual pueda recibir la luz solar diariamente.
  7. Listo, solo debes esperar que el sol haga su trabajo. Recuerda chequear cada cierto tiempo la coloración de las hojas, y el aspecto de las mismas para determinar si está funcionando o no.

¿Cómo secar con el horno?

Este es otro método muy sencillo de utilizar, debes lavar las hojas muy bien y colocarlas sueltas sobre una bandeja que pueda meterse dentro del horno, asegúrate de que no se toquen unas con otras. Si esto sucede el proceso no se llevará a cabo correctamente.

Ajusta la temperatura del horno a menos de 80°C y mete la bandeja, recuerda que no debes superar este número ya que puedes quemar totalmente las hojas, en lugar de secarlas. Dependiendo del tipo de horno que tengas puedes ir chequeando la coloración, y aspecto de la lavanda, así sabes el momento exacto en que debes sacarla.

Secado con ventilador

Es utilizado sobre todo cuando la cantidad de lavanda para secar es muy grande, es un método sencillo y rápido, solo debes escoger una habitación cálida en donde no exista nada de humedad, y buscar tu ventilador. Debes colocar la planta abierta y apilada, otra forma es ponerla boca abajo con la ayuda de una liga y guindarlas desde sus tallos.

Lo siguiente es encender tu ventilador y dirigirlo directamente a donde se encuentran tus plantas, eso sí, ten cuidado, el aire debe recibirlo por la parte de abajo o a los lados, nunca de frente. Ya que de esa forma el aroma que tienen puede perderse, o incluso las flores. Para conocer más datos como estos, visita ¿Cómo plantar césped?

¿Qué puedo hacer si ya seque la lavanda?

  1. Jabones artesanales.
  2. Un ambientador natural para tu casa.
  3. Productos para el cabello, como acondicionadores.
  4.  Infusión medicinal para tranquilizarte en momentos de mucha ansiedad o estrés.