¿Cómo organizar un jardín de invierno?

Aproveche al máximo el aire libre sin salir al aire libre creando un jardín de invierno acogedor y exótico

El frío, la nieve, el hielo … no, ¡fuera de la cuestión poner la nariz fuera! Afortunadamente, al instalar un jardín de invierno digno de ese nombre, acogedor y exótico, podrás disfrutar del exterior … ¡mientras te quedas dentro!

1. Asientos elegantes y cómodos

los jardín de invierno es una pieza que llama a la contemplación, la tranquilidad, el descanso y la relajación. Entonces, para montar un jardín de invierno de acuerdo con las reglas del arte, lo primero que hay que hacer es invertir en asientos que sean estéticos y cómodos, para poder encontrar siempre un lugar donde poder instalarse cómodamente. Esto podría ser, por ejemplo:

  • Sillones de ratán, un material natural suave y cálido, ¡casi imprescindible en los jardines de invierno!
  • Otomanas de cuero, que brindan asientos adicionales llenos de carácter, ideales cuando los amigos vienen a tomar asiento en su jardín de invierno.
  • Una chaise longue de madera o hierro forjado: un mueble que no podría ser más práctico para leer un libro, tomar una siesta, ¡o incluso disfrutar de una bebida caliente acostado!

Evidentemente, estos asientos, tan estéticos como prácticos, deben completarse con al menos una o dos mesas de café en las que poner lo que quieras.

2. Accesorios cálidos para completar la atmósfera envolvente.

Para desarrollar un jardín de invierno como un capullo cálido y suave, tendrás que pensar en completar tus asientos con accesorios decorativos que harán que el conjunto sea aún más cómodo y agradable. Para hacer esto, coloque:

  • Cojines, imprescindibles tanto para aportar un toque decorativo como para hacer aún mejores tus momentos de relax en tus sillones. En un jardín de invierno, se recomiendan especialmente los cojines bordados o de piel sintética.
  • Las mantas son los accesorios perfectos para agregar estilo a un sillón cuando no estás … y calidez cuando te deslizas debajo de él. En malla, terciopelo, piel: ¡todos los gustos están permitidos!
  • A las alfombras, sobre todo de inspiración bereber, que siempre saben encontrar su lugar al aire libre. Instaladas en el suelo de tu jardín de invierno, aportarán una dimensión exótica y te permitirán caminar descalzo sin problema.

3. Iluminación suave y tenue

Montar un jardín de invierno no se limita a encontrar bonitos objetos decorativos y complementos: también hay que pensar en la iluminación de estos últimos. Y como el jardín de invierno es una estancia en la que nos refugiamos para estar tranquilos, relajarnos, desconectar, leer o tomar una siesta, no se trata de invertir en una iluminación directa demasiado agresiva como los plafones con bombillas. blanca !

No, no, para permanecer en la suavidad y la calidez, confíe en cambio en una iluminación tenue y ligera:

  • Velas dispuestas en linternas o candelabros; para un ambiente acogedor y envolvente, ¡no hay nada mejor!
  • Guirnaldas de pequeñas bombillas para aportar alegría y luz a la habitación con facilidad.
  • Lámparas de pie o de mesa para una iluminación indirecta más suave.
  • Lámparas de suspensión con tulipas (en madera, cristal ahumado, etc.) para filtrar al máximo la luz.

4. Plantas para el lado vegetal

¡Quién dice jardín de invierno dice plantas! De hecho, estos últimos son ideales para dar color (¡verde!) Y vida a esta habitación. Así que no es cuestión de arreglar tu jardín de invierno sin pensar en planificar al menos algunas plantas, ya sean grandes macetas que colocarás en el suelo o pequeñas plantas que puedes colocar en una mesa de pedestal. o en un mini-invernadero de metal, por ejemplo.