¿Cómo conservar tu frigorífico por más tiempo?

El frigorífico es el único electrodoméstico de la cocina que funciona de forma continua. Nunca descansa y siempre en el trabajo, es solo cuando nos suelta que nos damos cuenta de su importancia. Siendo además un gran presupuesto para comprar, es mejor poner todas las posibilidades de tu lado para que el frigorífico siga siendo eficiente durante muchos años. Así que aquí tienes algunos consejos relevantes para que tu frigorífico no se estropee ni en muy, muy, muy, mucho tiempo.

Encontrar el lugar adecuado para el frigorífico

Lo primero que debe saber: su refrigerador no puede ir a ninguna parte. Ciertas áreas de la casa, francamente, no se recomiendan para él. En primer lugar, evitamos piezas que no siempre estén a temperatura constante. Sabemos que a algunas personas les gusta tener un frigorífico en su garaje pero debes tener en cuenta que esta habitación, generalmente muy calurosa en verano porque está menos aislada, puede hacer sufrir a tu electrodoméstico. Incluso en un lugar más común como la cocina, no se puede hacer nada. Su frigorífico debe colocarse a una buena distancia del espacio de cocción pero también de la calefacción. De hecho, cualquier entrada de calor provocará un exceso de velocidad para respetar su temperatura de funcionamiento. Por tanto, esto conduce a un desgaste prematuro. De la misma forma, será necesario vigilar la luz directa de una ventana que también puede traer un golpe de calor. Una vez que se ha encontrado el lugar perfecto, deje un espacio libre entre cada lado del aparato pero también arriba para que el calor del frigorífico pueda salir con normalidad. La parte trasera de su refrigerador también debe estar ventilada y ser accesible al menos ocasionalmente para que el sistema de condensación pueda ser reparado con regularidad.

Lejos del punto de cocción, su frigorífico está seguro

Mantenimiento interior y exterior del frigorífico

Dado que estamos en el mantenimiento, cabe señalar que la vida útil de un electrodoméstico depende de nuestra capacidad para mantenerlo a largo plazo. Un frigorífico sucio y descuidado no durará mucho. Como ya hemos mencionado, la red de condensadores debe limpiarse una vez al año. Siempre en el exterior, es importante asegurarse de que los sellos sigan siendo efectivos. Para ello, puedes comprobar su estanqueidad cerrando la puerta de tu frigorífico sobre un papel. Si esto último se cumple, significa que sus sellos todavía están en buenas condiciones. De lo contrario, es necesario cambiarlos, de lo contrario su refrigerador se agotará innecesariamente. Evidentemente, hay que tener en cuenta el interior del frigorífico. Lo ideal es que la limpieza y el almacenamiento se realicen una vez a la semana. Se trata fundamentalmente de limpiar los estantes y paredes interiores para evitar cualquier tipo de bacteria. También asegúrese de que la tubería de drenaje que se encuentra normalmente en la parte inferior esté limpia y que nada la bloquee. Si nota un fondo constante de agua debajo de su cajón para verduras, puede deberse a una obstrucción del orificio de drenaje. Luego debe limpiarse, por ejemplo, con un hisopo de algodón para que la condensación se evacue naturalmente. Por último, si tu frigorífico es de tipo americano con dispensador de agua, no olvides cambiar el filtro según las recomendaciones del fabricante.

Ni demasiado ni muy poco, el caldo de tu frigorífico debe estar equilibrado para mantener la temperatura

Descongelar el frigorífico

Hoy en día la mayoría de nuestros frigoríficos tienen un sistema que limita la formación de escarcha en la parte del frigorífico y en ocasiones en el congelador, pero de todos modos ocurre que se encuentra hielo en las paredes. Para que el refrigerador funcione como debería, la escarcha debe eliminarse rápidamente porque su mantenimiento conduce a un consumo excesivo de energía por parte de su refrigerador (lo que también conduce a un desgaste prematuro). Para descongelar su refrigerador, debe apagar su aparato y quitar los estantes de su congelador. Los alimentos almacenados deben luego transferirse a una nevera mientras se descongelan o se consumen, ya que no se pueden volver a congelar. Para quitar el hielo de las paredes, debe proporcionar una fuente de calor que pueda derretir la escarcha. Puede utilizar un secador de pelo o un recipiente con agua caliente para acelerar el proceso de descongelación. La única precaución es no utilizar herramientas afiladas que puedan dañar las paredes de su refrigerador.

Usando bien el frigorífico

Por último, parece importante recordar que la vida útil de su frigorífico también depende de cómo lo utilice. Por lo tanto, es aconsejable no sobrecargar su frigorífico, que es responsable del sobrecalentamiento y la mala distribución del calor. Lo contrario también es cierto ya que un refrigerador excesivamente vacío consume energía innecesariamente. También hay que tener cuidado de no introducir platos que aún estén calientes porque esto generará un estallido de energía para tu frigorífico que tendrá que luchar para mantener la temperatura ideal.