8 consejos para blanquear la ropa de cama y la ropa

¿El todo blanco? Nos encanta. Ropa de cama, toallas, mantelería o ropa, nos gusta el aspecto limpio, escandinavo, suave como una nube … hasta que el blanco se vuelve amarillo o gris. Para mantener nuestras telas favoritas más blancas que el blanco o blanquearlas una vez manchadas, ¡nos basamos en los consejos de la abuela!

1 – limón

Un agente blanqueador natural, el jugo de limón puede revivir nuestras telas blancas favoritas. Y el método es sumamente sencillo: exprimes un limón, lo agregas con el detergente en la tina de la lavadora y lo dejas correr. Plan B ? Remojamos el lino amarillento o gris en una palangana con agua de limón, hasta que recupere el brillo deseado. En cuanto a las manchas de sudor bajo las axilas de las camisas o camisetas blancas, ¡las frotamos delicadamente con un limón cortado!

2 – bicarbonato de sodio

Ya sabías que el bicarbonato de sodio hace todo en la casa, sin contaminar y de forma económica. La misma historia, por lo tanto, para la ropa a blanquear: media taza de polvo agregado al detergente en la tina de la máquina aumenta el brillo y reaviva la blancura. Aún mejor ? Como prevención, dos cucharadas con todos los detergentes blancos te permiten mantener el brillo por más tiempo. Si los manteles o la ropa tienen manchas adicionales, un poco de agua mezclada con bicarbonato de sodio es suficiente para hacer una pasta que se aplicará como quitamanchas antes del lavado.

3 – polvo de hornear

¿No tienes bicarbonato de sodio a la mano? Así que busca en el armario de la cocina. El polvo de hornear, el que hace que los pasteles se hinchen, tiene las mismas propiedades que el bicarbonato de sodio. Por tanto, un sobre de levadura en el cajón del detergente es suficiente para ofrecer los mismos efectos blanqueadores.

4 – peróxido de hidrógeno

Dado que el peróxido de hidrógeno decolora el cabello, te dejamos imaginar sus poderes blanqueadores en la tela. Primera opción, simplemente se agrega al cajón de detergente de la lavadora, programa largo y muy caliente. Segunda opción, se diluye en un recipiente con agua caliente antes de remojar la ropa. En todos los casos, nos satisface una taza de agua oxigenada al 3% y la reservamos para tejidos lisos, tipo algodón sin estampados.

5 – leche

Cuando la ropa blanca comience a verse gris, coloque un cartón de leche en el refrigerador y llene las bandejas de cubitos de hielo. Luego vierte la leche con el doble de agua y una buena dosis de cubitos de hielo en una palangana grande, antes de agregar la ropa a blanquear. Una vez bien empapada, déjala en remojo durante una hora, debe recuperar su brillo. Solo queda aclararlo y secarlo, ¡preferiblemente a pleno sol!

6 – cristales de soda

Media taza de cristales de refresco en la lavadora y listo para un lavado que despierta el brillo. El truco funciona tanto con el blanco como con los colores y permite, de paso, mantener la lavadora eliminando la cal.

7 – Le percarbonato de sodio

También se creía, pero no, el percarbonato de sodio no es el equivalente al bicarbonato de sodio. Es una mezcla de carbonato de sodio y peróxido de hidrógeno, que equivale más o menos a usar peróxido de hidrógeno en forma de polvo. Un agente blanqueador, por lo tanto, para añadir directamente en la lavadora o en un recipiente para remojar la ropa, a razón de aproximadamente una cucharada.

8 – Vinagre blanco

No os íbamos a hablar de limpieza sin deslizarnos, al menos una vez, el inevitable vinagre blanco … Y el campeón de los limpiadores verdes también puede revivir el brillo de la ropa. Si sus toallas o manteles favoritos se vuelven amarillos o grises, agregue media taza de vinagre al tambor de la lavadora. ¡O rocíe directamente sobre las áreas manchadas!