6 consejos para elegir el cambiador adecuado

Los detalles a tener en cuenta al comprar un cambiador

En lo alto del mueble imprescindible de la habitación del bebé, encontramos la cuna… y el cambiador, bravo. Más práctica que el cambiador, de diseño y, a veces, actualizable, esta cómoda cómoda es una verdadera ventaja para los padres, ¡siempre que esté bien elegida! ¿Hacemos balance?

1. Controlamos las medidas del cambiador

Dado que alberga un almacenamiento real, el el cambiador ocupa más espacio que un cambiador estándar. Cuidado con las medidas, por ello, no la elegimos sin haber comprobado varias veces que se adapta bien al espacio previsto. Esto, teniendo en cuenta tanto la cómoda como la bandeja, ya que en la mayoría de los casos el cambiador es más profundo que el propio cambiador.

2. Estudiamos las posibilidades del cambiador

Si la mayoría los cambiadores son actualizables, no actúa como una generalidad. Y si algunos se contentan con permitir que se retire la bandeja cuando el bebé crece, otros se transforman literalmente: hay cambiadores que se pueden transformar en guardarropas infantiles, escritorio en miniatura o mobiliario de diseño. Es mejor pensar en sentido ascendente sobre lo que desea obtener una vez que las capas estén almacenadas, en particular de acuerdo con el resto de los muebles.

3. Verificamos los estándares del cambiador

Porque no bromeamos con la seguridad del bebé, cualquier compra de mobiliario de puericultura debe priorizar las normas de seguridad vigentes con nosotros. En otras palabras, la norma NF EN 12221, relativa a cambiar dispositivos para uso doméstico. Cumple con los requisitos de seguridad en cuanto a riesgo de pillarse los dedos, riesgo de aplastamiento, solidez o ensamblaje, etc., todos los peligros potenciales de un cambiador.

4. Comprobamos la altura del cambiador

Este es un detalle en el que pocas veces pensamos con una cómoda, pero que puede cambiarlo todo con un cambiador. Para cambiar al bebé sin romperle la espalda ni proporcionarle una escalera, ¡la altura del armario debe adaptarse al tamaño de los padres! Es cierto que si 20 cm diferencian a los dos, habrá que apostar por un compromiso… pero es mejor monitorizar la medida y hacer pruebas de antemano, en casa o en tienda, para asegurar un uso sin dolor de espalda. Algunos modelos también son ajustables para ajustar la altura a los usuarios. De lo contrario, el altura media de un cambiador generalmente está entre 82 y 97 cm, o 15 cm entre el más alto y el más bajo. Créanos, eso lo cambia todo.

5. Elegimos un look para el cambiador

El cambiador es un mueble tanto estético como útil. Y si la seguridad viene antes que el look, ¡el estilo del tocador aún debe armonizar con el resto de la habitación! Si es un cambiador en evolución destinado a permanecer en la habitación de los niños durante mucho tiempo, es mejor favorecer un estilo y colores bastante neutros, que se puedan adaptar a todas las evoluciones de la decoración. Es más fácil personalizarlo con pegatinas que tener una cómoda roja en la habitación de un niño pastel …

6. Pensamos en el tipo de almacenamiento

Cuando hablamos de cambiador, solemos pensar en un cajón. Sin embargo, una búsqueda rápida es suficiente para encontrar que la categoría incluye muebles mucho más grandes: básicamente, el cambiador es una unidad de almacenamiento con una bandeja para cambiar al bebé. Algunos tienen cajones más o menos grandes, más o menos numerosos, otros los completan con armarios que contienen estantes o un armario. Y los modelos más económicos son incluso abiertos, con estantes de almacenamiento simples. De ahí la pregunta para hacer antes elige el cambiador : ¿Qué quieres guardar allí?