5 consejos para un dormitorio relajante

Tu dormitorio, sea cual sea su tamaño y diseño, debe ser el lugar de tu hogar que te brinde más calma, serenidad y te tranquilice para que puedas dormirte o descansar bien. Esta es la habitación en la que necesitas poder relajarte y recargar pilas. Si no tienes el dormitorio perfecto, te traemos los 5 consejos que preferimos por su rapidez de montaje y por su sencillez. En menos tiempo del que se tarda en conciliar el sueño, habrá convertido su habitación en un auténtico capullo zen.

Toma hábitos saludables

¿Conoces el refrán que dice “como haces tu cama, te vas a la cama”, tienes que saber tomarlo al pie de la letra y empezar por lo básico. Todas las mañanas, tanto si eres fanático de la sábana / manta plana como de la funda nórdica, ocúpate de hacer tu cama. Cuando te acuestas por la noche después de un día agotador, nada puede ser más molesto que encontrar tu cama deshecha, en ruinas, en las mismas condiciones en las que estaba por la mañana cuando te fuiste. Es muy probable que tenga problemas para conciliar el sueño. Si bien solo necesita unos minutos para hacer su cama cuadrada, tire bien de las sábanas o del edredón y haga de su cama un nido acogedor que disfrutará encontrar para holgazanear o quedarse dormido.

Una cama cuadrada y muchos cojines acogedores.

Elige la simplicidad

También tenga cuidado de no llenar su habitación con accesorios, baratijas, ropa visible que atraiga el polvo y desordene la mente. En resumen, para ser relajante, su dormitorio debe estar despejado. No más ropa tirada en la cómoda porque te cambias tres veces por la mañana antes de elegir tu atuendo, las baratijas en fila en los estantes que se llenan de polvo, las cajas llenas hasta los topes de cosas innecesarias. Piense en la simplicidad y elimine todo lo innecesario de su dormitorio, debe tener un entorno despejado alrededor de su cama, desde el suelo hasta el techo. No es cuestión de tener que pasar por encima de obstáculos para llegar a su cama o chocar con objetos voluminosos en su habitación.

Elija colores y materiales naturales

Ya sea que estemos hablando de las paredes de su dormitorio o de su ropa de cama, la influencia de los colores juega un papel esencial en cómo esta habitación será propicia o no para el apaciguamiento. A esto se le llama cromoterapia. Entonces, en esta habitación que debería ser un remanso de paz, evite los colores calientes como el rojo y el amarillo que tienden a energizar la mente. Prefiere colores naturales y neutros para paredes que te aporten tranquilidad, como tonos de blanco, gris, topo y combínalos con tu ropa de cama y tus alfombras por ejemplo. Esta es la mejor manera de hacer que esta habitación sea acogedora y suave.

Mezcla suave de estampados

Para conciliar el sueño o descansar, nada es más cómodo que los materiales naturales y relucientes: se prefieren el algodón, la lana, el lino para conciliar el sueño cómodamente. Y dependiendo de su piso, considere agregar una alfombra gruesa y ultrasuave a cada lado de su cama para despertarlo con el pie derecho todas las mañanas. Esto evita tener un piso frío como primer contacto al despertar y te pondrá de mejor humor.

Juega con el brillo

Un baño o una cocina son estancias que requieren una iluminación dirigida e intensa para facilitar las tareas que allí se realizan. En un dormitorio, en cambio, buscaremos el apaciguamiento jugando con luces desviadas y más suaves. Evita en la medida de lo posible tener una luz de techo demasiado fuerte y opta por lámparas de noche con bombillas suaves que permiten leer, por ejemplo, pero que no te ciegan. En esta habitación íntima y cálida, puedes multiplicar las fuentes de luz para ver con claridad y no depender de una lámpara de techo. Piense también en velas (recordando apagarlas antes de irse a dormir) cuya luz incandescente es bastante propicia para el apaciguamiento.

Tomamos el ejemplo del Hotel Bachaumont que hace que una lámpara de mesa y apliques de pared muy Art Deco se encuentren.

Dale a tu habitación un aroma zen

Tu dormitorio es tu refugio, el lugar en el que debes sentirte en paz, mimado, mimado y para ello, ciertos gestos y ciertos hábitos pueden contribuir a tu bienestar. Todas las mañanas después de levantarse y regularmente por la noche antes de acostarse, es importante ventilar bien su habitación, esto matará los microbios, evacuará la humedad y los contaminantes interiores y se beneficiará de una habitación limpia. No te preocupes en invierno, solo porque ventiles tu habitación durante 5 minutos no significa que se enfríe de inmediato. Las paredes ya han almacenado calor y no lo perderán tan rápido.

Unas pocas flores en tu mesita de noche y ¡listo!

También puede disfrutar de los beneficios de los aromas naturales para calmarlo. La lavanda, por ejemplo, tiene propiedades calmantes. Puedes hacer pequeños sobres de lavanda todos los años a finales de verano y colocarlos en tus alacenas, en asas para disfrutar de su fragancia. También puede usarlo como aceite esencial y crear una niebla de almohada para conciliar el sueño rápidamente. Si tienes un difusor de aceites esenciales, apuesta por la verdadera lavanda, manzanilla, mejorana que utilizados de forma única o asociada favorecen el sueño. Lo ideal es dejar actuar su difusor entre media hora y un cuarto de hora antes de acostarse para hundirse rápidamente en los brazos de Morfeo. Con estos pocos consejos fáciles de implementar, su dormitorio se convertirá en su santuario de bienestar y serenidad.